Copy&Paste
Por Manu | En artículos
(publicado en el Periódico de la Publicidad – 17/02/10)
Alguien me dijo una vez que para triunfar en la vida simplemente tengo que copiar a alguien que haya triunfado. Parece simple, y lo es. A mí me parece complicado. Este pensamiento "todo a cien" me viene porque hace un par de semanas escribí unas líneas sobre nuestra amada y querida SGAE y sus recientes y absurdas actuaciones. En la página inmediatamente anterior, Ricardo Llavador (no fumes en el coche hombre!) escribía unas líneas con la misma base, aunque sus apreciaciones iban por otra línea bien distinta. No nos hemos llamado para escribir sobre lo mismo ni muchísimo menos, lo que ocurre es que hemos caído los dos en la misma idea "columnil". Aunque los temas sean parecidos, me ha hecho reflexionar sobre la conjunción de ideas que a veces ocurre en internet, la copia de trabajos vaya. En gráfica es muy sencillo detectar cuándo alguien plagia a alguien, más que nada por que la idea suele ser la misma, aunque plasmada de otra manera (aunque no siempre). En televisión, más de lo mismo. No olvidemos los spots de ese cliente que te regala el alta de línea gratis… Pero en la red es un poco más complicado. Yo lo dividiría en dos partes: la idea por un lado, y por otro el desarrollo.
Plagiar ideas está a la orden del día: ¿qué es Tuenti sino un Facebook a la española? ¿Realmente es una copia o han cogido la base de Facebook para mejorarlo? Ahí no me mojo. Otras veces es más sutil: "vamos a hacer esto con realidad aumentada porque lo he visto en esta web y me gusta". Puestos a copiar, vamos a mejorarlo ¿no?. Me hace gracia cuando me dicen que han visto algo en una web y les mola para el proyecto que tiene entre manos, aunque a veces no se ajuste completamente a las necesidades; simplemente mola. Me recuerda cuando tenía 15 años y me quería comprar una chupa vaquera de borrego porque los demás la tenían…
De todas formas las ideas se van reciclando y regenerando a cada vuelta que le das y al final es posible que te quede algo completamente diferente comparado con el punto del que partiste.
Pero con el desarrollo es diferente. La programación necesaria para desarrollar una aplicación, una web, un microsite, está oculta. No se ve, pero se siente. Y al no verse no puedes saber si se ha creado desde cero o se ha copiado y pegado vilmente. En Flash es mucho más sencillo: en teoría no se puede ver el código; en la práctica sí, aunque sea un hackeo de bajo nivel. Aunque hay veces que reventar un código te deja igual que estabas antes, porque la cantidad de líneas con simbolitos es abrumadora. Lo se porque me lo ha dicho un amigo.
Pero a veces, las menos, se nota que esa mini aplicación, esa precarga, esa manera de mostrar una imagen en miniatura, etc, ya lo has visto en otro sitio. También suele pasar que, aunque el resultado sea prácticamente el mismo, la programación es completamente diferente, incluso mejor y más robusta. Pero insisto, el plagio existe, aunque no es tan claro. Pero también es verdad que resulta casi imposible de comprobar.
¿Lo mejor? cuando se llega al mismo resultado de diferentes maneras sin tener conocimiento del contrario. Qué sensación tan curiosa.
